La Asociación de Propietarios de La Moraleja ha presentado una propuesta estructural para dar respuesta a la saturación que provoca la concentración escolar en el distrito: la creación de un gran campus educativo en el sector S-6 Buenavista.
Una concentración escolar que ha alcanzado su límite
La Moraleja reúne más de treinta colegios, la mayor cifra de España, sobre apenas cincuenta y cinco kilómetros de calles. Según las estimaciones de la Asociación, entre 30.000 y 40.000 alumnos circulan a diario por unos viales que sostienen los propietarios, que soportan su desgaste y consumen recursos comunes, con una contribución que no guarda proporción con ese uso intensivo.
La Asociación advierte además de que se llega a modificar el sentido de circulación en beneficio de los centros escolares y en contra del uso que los vecinos han hecho de esas calles durante más de sesenta años, quedando cerradas al paso de los propietarios buena parte del día. A su juicio, se está anteponiendo un tráfico escolar intenso y contaminante a los derechos históricos de los residentes.
El sector S-6 Buenavista, emplazamiento natural
El sector S-6 Buenavista se encuentra al este de La Moraleja, al norte del Pony Club y por encima de La Carrascosa, lindando con las radiales que lo separan del aeropuerto. Se trata de la antigua área A-2, sectorizada como suelo urbanizable tras la Modificación Puntual n.º 8 del Plan General de 2018. Son cerca de 69 hectáreas cuyo destino está aún por definir y cuyo planeamiento ya contempla un uso predominantemente dotacional.
Para la Asociación, es el emplazamiento natural para el gran campus educativo de La Moraleja.
Una fórmula sin coste público
Para hacer viable el proyecto, la Asociación plantea que el Ayuntamiento facilite que los colegios que decidan trasladarse puedan recalificar sus parcelas actuales a uso residencial, con los parámetros de edificabilidad y densidad propios de las urbanizaciones. Ese retorno de capital financiaría su implantación en el nuevo campus, sin coste para las arcas públicas.
Beneficios para todas las partes
- Familias: accesos directos desde las grandes vías, sin atravesar zonas residenciales.
- Centros educativos: posibilidad de ampliar sus instalaciones deportivas y académicas en un campus de excelencia que conservaría el nombre de La Moraleja y reforzaría su prestigio y su capacidad de captación.
- Vecinos: recuperar el carácter residencial para el que fueron concebidas las calles del Distrito Urbanizaciones, el sueño de paz, confort y armonía que les trajo hasta aquí.
Un proyecto con vocación de legado
La Asociación subraya que la ambición de la propuesta trasciende lo meramente funcional. Bien concebido, el campus de Buenavista podría convertirse en un entorno dotacional sin precedentes en el panorama internacional, un modelo de referencia para instituciones educativas, urbanistas y comunidades de todo el mundo en gestión, planificación y visión de futuro. No se trataría de un simple traslado de centros, sino de crear desde sus cimientos un proyecto educativo pensado para perdurar generaciones.
El enclave refuerza esa visión: un entorno natural de gran belleza donde conviven la fauna autóctona, la arboleda centenaria del Encinar y el cauce del arroyo de las Zorreras. Para la Asociación, estudiar y crecer en un paisaje así es parte esencial de una educación de excelencia, en sintonía con los grandes campus internacionales que han sabido integrar naturaleza y conocimiento.
«No se trata de resolver un problema de tráfico o de espacio, sino de erigir un legado», resume la propuesta: un proyecto donde la excelencia académica, el rigor arquitectónico y la excelencia del entorno natural se funden, llamado a convertirse en el referente educativo de Madrid, de España y, con el tiempo, de Europa.

