La Iglesia de La Moraleja atraviesa una situación crítica que requiere una respuesta inmediata por parte de toda la comunidad.
El estado actual de su fachada obliga a una intervención urgente para garantizar la seguridad y la conservación del edificio. Para ello, es necesario completar una recaudación de 500.000 euros, cantidad imprescindible para poder ejecutar las obras.
El Ayuntamiento ya ha trasladado su posición: si no se actúa en el corto plazo, podría verse obligado a proceder al cierre del templo.
Más allá de su función religiosa, la iglesia es un punto de encuentro que forma parte de la identidad de La Moraleja. Su pérdida supondría un impacto directo en la vida social y en el patrimonio común de la urbanización.
Ante esta situación, desde la Asociación de Propietarios de La Moraleja hacemos un llamamiento a la responsabilidad colectiva. La preservación de este espacio depende ahora del compromiso de sus vecinos.
Cada contribución cuenta. Y, en este caso, cada decisión también.

