La Asociación de Propietarios de La Moraleja alerta de una grave situación de inseguridad tras el nuevo asalto registrado la madrugada del 3 de noviembre en una vivienda del Camino de la Huerta, un episodio que se suma a otros recientes y que ha disparado la preocupación vecinal en una urbanización históricamente asociada a altos estándares de protección y tranquilidad.
Los vecinos advierten de una sensación creciente de indefensión, especialmente llamativa al compararse con urbanizaciones de características similares como Fuente del Fresno, Ciudalcampo o Santo Domingo, donde no se han registrado asaltos en el mismo periodo. A su juicio, La Moraleja sufre una degradación inédita en la última década, acentuada durante el último año y coincidente con la llegada del actual gobierno de la Junta de Conservación, presidido por Julio Iranzo, con Arcadio Gil como vicepresidente.
De referente en seguridad a urbanización vulnerable
Durante décadas, La Moraleja fue sinónimo de orden, discreción y bienestar residencial. Sin embargo, numerosos propietarios sostienen que, bajo el actual equipo gestor, la eficacia del servicio de vigilancia se ha deteriorado: falta de liderazgo claro, deficiencias de coordinación y respuestas tardías ante incidencias.
“Siempre fuimos ejemplo de seguridad y convivencia; hoy sentimos que estamos perdiendo esa tranquilidad y comienza a anidar el miedo”, resumen vecinos del Camino de la Huerta, una de las zonas más afectadas por los recientes robos.
La Solana de Valdebebas, un factor de riesgo añadido
La preocupación se agrava con el desarrollo de La Solana de Valdebebas, cuyos nuevos viales canalizarán un intenso tráfico diario hacia El Encinar y La Moraleja. Los vecinos denuncian que lo que antes era un perímetro aislado y controlable, con accesos limitados, se está transformando en un entorno abierto y vulnerable.
Además, critican que el nuevo desarrollo se comercialice como “La Moraleja II”, diluyendo la identidad de la urbanización y anteponiendo intereses ajenos a los de los residentes. Señalan una ausencia total de explicaciones por parte del Ayuntamiento y de la Concejalía de Urbanizaciones, así como una clamorosa falta de información y comunicación por parte de la actual Junta de Conservación.
Como contraste, recuerdan la actuación del anterior gobierno de la Junta, presidido por Cristina Martínez, que defendió con firmeza los intereses vecinales en el caso de La Carrascosa, logrando resultados relevantes. “Hoy —afirman— no solo no se hace nada; se colabora con quienes degradan la urbanización”.
Exigencia de medidas inmediatas y responsabilidades
Ante la gravedad de la situación, la Asociación de Propietarios reclama una respuesta inmediata y una revisión profunda del dispositivo de seguridad, con el objetivo claro de restablecer los protocolos que durante años garantizaron la paz vecinal.
Entre las medidas prioritarias, la Asociación propone:
- Auditoría operativa del servicio de vigilancia y plan de choque con refuerzos en horarios críticos.
- Estabilidad y fidelización de los vigilantes, frente a una rotación considerada inaceptable.
- Depuración de responsabilidades en la dirección del sistema de seguridad.
- Se señala como punto de inflexión la salida de Doña Blanca Munarriz, anterior responsable de seguridad, considerada por los vecinos un activo clave y cuya marcha atribuyen a actuaciones de dudosa legalidad de la actual Junta.
- Cese del actual responsable de seguridad, Sr. Ramón Mingo Viudes, y dimisión del presidente de la Junta de Conservación, Julio Iranzo.
- Críticas al respaldo político-mediático de la Concejala de Urbanizaciones, Cristina Capdevila, que, según los vecinos, ha favorecido la autocomplacencia de un equipo no competente.
- Petición a la Alcaldesa, Rocío García Alcántara, de medidas políticas inmediatas para preservar la confianza de ciudadanos y propietarios.
- Mayor coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con más presencia policial en toda la urbanización, no solo en la Plaza de La Moraleja.
- Actualización de protocolos de patrulla, control de accesos y respuesta a intrusiones.
- Indicadores públicos de desempeño, con revisión mensual de resultados.
- Restitución del Sr. José Antonio Rodríguez Fontal, ex jefe de seguridad, considerado uno de los mayores activos en los últimos 25 años.
Objetivo: cero robos
La Asociación es tajante: el objetivo debe ser cero robos. Recuperar los estándares de protección que hicieron de La Moraleja un referente de bienestar residencial y poner fin a una ola de inseguridad que hoy inquieta profundamente a sus vecinos.

